La relación estrecha entre estos dos hombres de Dios, muestra cercanía confianza e intimidad, en temas que hacen evidente la certeza de una amistad, que no es improvisada ocasional o formal.
La correspondencia que el Santo Brochero dirige a Márquez siendo secretario de curia del Obispo Reginaldo Toro es significativa. Las cartas se suceden entre los años 1898 y 1902.
(Articulo del Padre Carlos Fillol. Año 2010, previo a la Beatificación del Cura Brochero)


