Muchos devotos del Santo Cura Brochero se ponen en camino hacia el Santuario… es tiempo de peregrinaciones. Ofrecemos este artículo como espiritualidad para el peregrino.
- Peregrinos caminando hacia el Santuario
“Peregrinación camina hacia el Santuario”, están íntimamente relacionada. Ser peregrino es “caminar” (por distintos medios) poniendo al Santuario como meta. En el Santuario nos encontramos con Dios.
Peregrino: es una persona que anda por tierra extraña (adjetivo). Camina fuera de su tierra, transita, va de paso, espera llegar a una Meta. No es errante. Caminante que va a un Santuario (Sustantivo).
Camino: El lugar del peregrino es el camino: “Camino de Brochero”, “Camino de Santiago”, etc.
Santuario: Meta, esperanza, sueño, imagen en el corazón y la mente mientras van de camino.
Después del camino-peregrino qué se espera encontrar en el Santuario?
- Para rezar y experimentar misericordia: “Al Santuario se viene, sobre todo, a rezar. Por nuestra parte, es necesario que tengamos siempre presente que nuestros Santuarios son verdaderos lugares privilegiados de oración.
Es importante prestar especial atención a la adoración en los santuarios. Hemos perdido un poco el sentido de la adoración, debemos recuperarlo. Quizá debamos constatar que el marco y el ambiente de nuestras iglesias no siempre invitan a reunirse y adorar. Fomentar en los peregrinos la experiencia del silencio contemplativo -y no es fácil-, del silencio adorante, significa ayudarles a fijar su mirada en lo esencial de la fe. La adoración no es un alejamiento de la vida, sino el espacio para dar sentido a todo, para recibir el don del amor de Dios y poder testimoniarlo en la caridad fraterna”. - Ser consolado: “El misterio del consuelo. ¡Cuántas personas van allí porque llevan en su espíritu y en su cuerpo una carga, un dolor, una preocupación! La enfermedad de un ser querido, la pérdida de un familiar, tantas situaciones de la vida son a menudo causas de soledad y tristeza, que se depositan en el altar y esperan una respuesta. El consuelo no es una idea abstracta, y no está hecho ante todo de palabras, sino de una cercanía compasiva y tierna que comprende el dolor y el sufrimiento. Este es el estilo de Dios: cercano, compasivo y tierno. Este es el estilo del Señor. Consolar es hacer tangible la misericordia de Dios; por eso el servicio de consolación no puede faltar en nuestros Santuarios”.
- Mirar el futuro con mayor confianza: “El peregrino necesita esperanza. La busca en el acto mismo de peregrinar: se pone en camino en busca de un destino seguro al que llegar. Pide esperanza con su oración, porque sabe que sólo una fe sencilla y humilde puede obtener la gracia que necesita. Luego es importante que, al volver a casa, sienta que se le ha concedido y se llene de serenidad porque ha puesto su confianza en Dios”.
(Papa Francisco, Encuentro Internacional de Santuarios. 2023)
El peregrino espera encontrar sacerdotes y agentes de pastoral con esta empatía, espiritualidad, actitud y práctica para acoger ofreciéndole al peregrino lo que espera encontrar.
Espera encontrar a Dios y en la vida del Patrono del Santuario con este gesto transparentado y vivido por quienes sirven en el Santuario. Gestos de recibimiento, clima de alegría y empatía, Ambiente sagrado y bendito, celebraciones y espacios que reciban sus pedidos y experimenten un Dios que recibe sus ruegos, los ama, consuela y da esperanza y confianza.
- Peregrinos como Jesús
Jesús peregrino permanente hacia Jerusalén: Lc 9,51 al 19,27.
Cumplimiento-promesa: La Ciudad del cumplimiento. El peregrino siempre hace promesa de llegar porque Dios le promete algo, quiere “cumplir”, motivo de su caminar. El peregrino sigue a Jesús caminante porque los santos y beatos lo hicieron con su vida y enseñan a hacerlo.
Hospedaje-agradecimiento: Jesús caminando recibe a los pecadores y comparte la comida. Lc. 7,48: Ungido en la casa de un fariseo. Los discípulos de Emaús.
Caminar con El: Los apóstoles “van” por el mundo anunciando el Evangelio. Los peregrinos llevan una cruz, la imagen del Santo, llevan fe.
Un punto de partida: “Cuando llegó el tiempo de su tránsito, resolvió afrontarlo y se dirigió a Jerusalen” Lc. 9,15. El peregrino se decide peregrinar, transitar, afrontar hacia la Meta. Sabe lo que le espera como Jesús sabía que ir a Jerusalén era entregar la vida.
La meta: Para Jesús es el camino liberador caminando con la cruz espera la Pascua. Los peregrinos ven despuntar la Pascua cuando ven el Santuario cerca, llegar ya con emociones y lágrimas. Es la “misión cumplida”, que el Reino de Dios se cumpla. Espera de la gloria de Dios.
Quienes acompañan y alivian el camino”: Mujeres acompañaban a Jesús (Lc 8,1-3) Mujeres que sanaron y acompañaron a Jesús. El peregrino sabe quienes lo acompañan: los que alientan, los que apoyan, los que están y los que lo esperan.
La intemperie del camino: Jesús rechazado por los samaritanos que no le dieron hospedaje. Un peregrino necesita ser recibido, pero tiene fuerza para sortear dificultades y seguir.
La tentación de volver atrás: Asumir de corazón quién es Jesús (o el patrono del santuario”) y a donde me quiere llevar es seguirlo si vuelta atrás.
Resistencia para llegar: “negarse a si mismo”. Dejar de presumirse de si mismo para descubrir el yo esencial. Mi humilde, mi verdad, a la par de otros, mis hermanos. La cruz se vuelve llave de la vida. Abre el alma donde, en definitiva, el peregrino se encuentra con Dios, la verdadera Meta al que llega con la oración y la mano intercesora del Santo que lo esperaba en el Santuario.
(Paralelo hecho con el texto de Anselm Grun, “Jesús, imagen de los hombres” en el capítulo “Jesús, el peregrino de Dios”)
Encuentro Regional de Santuarios 2024
Expositor: Padre Luis Orlando Zalazar
Santuario Nuestra Señora del Tránsito y Santo Cura Brochero


